Durante los últimos años, los drones a nivel mundial han experimentado un crecimiento explosivo,
debido a que diversos países han adoptado esta tecnología dándole distintas funcionalidades,
dentro de las cuales el sector agroindustrial a sido uno de los grandes beneficiados.

Países como España, Estados Unidos, Suiza, Nueva Zelanda, China y Japón han implementados
estos vehículos no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés), utilizándolos para monitoreo de
cultivos, análisis fotogramétricos (dimensión del lugar), aplicaciones fitosanitarias, entre muchas
otras.

En Norteamérica y Europa el uso de este método es relativamente nuevo, sin embargo, se prevé
un crecimiento exponencial. La consultora internacional Goldman Sachs prevé que en 5 años el
sector agrícola será el segundo sector industrial con mayor uso de los drones a nivel mundial.

Drones a nivel nacional
En Chile y dentro de las compañías que se encuentran realizando esta novedosa técnica, se
encuentra Ecodrones, filial de la empresa aeronáutica Ecocopter, la cual se ha enfocado en el
desarrollado de soluciones mediante al uso de los drones, principalmente orientados al ámbito
industrial, áreas tales como minería, energía, telecomunicaciones, agrícola y el sector forestal.

A nivel nacional, y específicamente en la agroindustria, la aplicación tradicional de plaguicidas se
encuentra a la baja, principalmente por las regulaciones sanitarias, las certificaciones
internacionales y los cambios tecnológicos que han hecho que la forma de implementación sea
menos invasiva y más amigable con el medio ambiente y la salud de las personas.

José Tomás Díaz, Project Manager de Ecodrones afirmó que “en nuestro país existen tres maneras
de abordar la aplicación de pulverización y que se encuentran en retirada en el futuro cercano. El
método aéreo (aviones y helicópteros) se encuentra fuertemente restringido a amplias fajas de seguridad por su incidencia en la zonas pobladas y cursos de agua, el terrestre (vehículos
motorizados) se ven limitados debido a que el terreno en Chile es sobre un 80% irregular
(pendiente) y la forma manual (cuadrilla bomba espalda) se han visto afectados fuertemente
debido a la falta de mano de obra y muy posiblemente a la desaparición de este tipo de trabajo en
el mediano plazo debido a la mutación de tipos de trabajos y a la migración a ciudades desde
zonas rurales de personas que habitualmente cubren estos trabajos”.

La escasez de trabajadores agrícolas es una tendencia a nivel mundial. Solo en Estados Unidos la
fuerza de trabajo del sector ha caído desde 3,4 millones a 1 millón durante el último siglo y un 20%
entre 2002 y 2014, según indicó la asociación estadounidense Produce Marketing Association
(PMA). Mientras que en Chile la realidad es similar, si en 1975 casi el 22% de la fuerza laboral se
destinaba a la agricultura, para 2016 esta representaba menos de un 10%.

“La aplicación de agroquímicos a través de drones permiten entregar una solución completa y real
al déficit que se está generando en el sector, ofreciendo una solución segura (en exposición a las
personas), rápida y eficiente, todo en un solo sistema integral. Adicionalmente, estos dispositivos
nos permiten, por medio de la “agricultura de precisión” y sus cámaras multisensoriales obtener
mapeo completo del predio para identificar tempranamente plagas, evaluación de daños, índice
de vegetación o análisis multitemporal, permitiendo así la toma de mejores decisiones”, finalizó
José Tomás Díaz.