Como cada año a principios de Enero, muchos niños y adolescentes muestran con orgullo sus regalos. Desde un tiempo a esta parte, los regalos que más se repiten son celulares o tablets. Muchas veces son niños de muy corta edad (6 años o incluso a veces menos) con el permiso absoluto de usarlos como puedan. Sí, como puedan. Porque muchas veces no reciben ayuda alguna de un adulto acerca de cómo usarlos de manera técnica, pero además y muy lamentablemente, sin ninguna guía ni acompañamiento de cómo desenvolverse en internet.

El concepto de Huella Digital no es nuevo en la red. Pero lo es para la mayoría de los usuarios chilenos sin educación digital. Como resultado, el número de personas que conoce el concepto y que se comporta y cuida en consecuencia, es bastante reducido.

El concepto en sí describe la capacidad que debe tener el usuario respecto de lo que opina, publica y comparte en internet, teniendo como idea fuerza “lo que se sube a internet, se queda en internet. Para siempre.”

No es menor entonces que eduquemos a nuestros niños en el cuidado que deben tener con las fotos e información que comparten de manera pública, así también con lo que escriben, puesto que lo que opinen y las fotos que hoy comparten, los acompañará el resto de sus vidas en la web. Eso es su Huella Digital, y la responsabilidad de que la cuiden recae en nosotros, los adultos responsables de su crianza física, emocional y… digital, aquella que ahora los ve crecer en la web.